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lunes, 30 de mayo de 2011

Nubes de guerra en Yemen


Nubes de guerra en Yemen

Al-Ahram Weekly

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

Comenzó en el palacio del líder de la oposición tribal Hamid Al-Ahmar y sus nueve hermanos en el área Al-Hasaba de la capital yemení, Sanaa, un día después de que el presidente Alí Abdullah Saleh se negó a firmar un acuerdo respaldado por EE.UU. y el GCC (Consejo de Cooperación del Golfo) dirigido por Arabia Saudí, para una transferencia pacífica del poder.

Armas pesadas y medianas fueron utilizadas por los miembros de la tribu de Al-Ahmar, quien dirige la tribu Hashed, la más influyente de Yemen, para atacar y ocupar todas las instituciones gubernamentales alrededor del palacio como el Ministerio del Interior, el Ministerio de Comercio, la sede del partido gobernante y la agencia noticiosa estatal Saba.

Sana apenas funciona después de que los tres últimos pisos de su edificio de tres alturas fueron bombardeados el lunes desde las barricadas y trincheras alrededor del Palacio Al-Ahmar que queda a menos de 500 metros.

Notablemente, solo un periodista de los 100 que estuvieron bloqueados durante más de ocho horas en el subterráneo del edificio fue herido. Al Ahmar acusó a las fuerzas de Saleh de haber convertido todos esos edificios oficiales en barracones militares para atacarlo en su palacio.

El comienzo de esta pequeña pero muy peligrosa guerra fue temprano el lunes por la mañana, cuando las fuerzas de seguridad de Saleh se enfrentaron a militantes de Al-Ahmar que asediaron la escuela pública Al-Ramah cercana al palacio, ocupada por fuerzas de seguridad. Al-Ahmar dijo que la escuela era utilizada como almacén de armas por partidarios de Saleh.

La guerra se intensificó todo martes en el área de Al-Hasab alrededor del Palacio Al-Ahmar donde cientos de líderes tribales llegaron para mediar entre Hamid Al-Ahmar y el presidente Saleh. Por lo menos tres miembros de la tribu murieron en la entrada al palacio debido a un misil antes de que los mediadores se fueran con las manos vacías a principios de la tarde del martes. El jefe de los servicios de inteligencia, Ghalib Al-Kamish, fue uno de los mediadores que no lograron contener el deterioro de la situación.

El líder de Bakil, la segunda tribu más influyente de Yemen, el Jeque Naji Al-Shayif, comenzó una segunda mediación muy tarde el martes en un intento de evitar una guerra generalizada.

El ex general Alí Mohsen todavía no ha intervenido, pero se espera que protegerá a los miembros tribales de refuerzo provenientes de Khamer, el bastión de las tribus Al-Ahmar en la provincia Amran al norte de la capital Sanaa, en caso que los guardias republicanos de Saleh intentaran impedir que entraran en Sanaa.

Estos sucesos ocurrieron después de que el presidente Saleh se negó el domingo en el último minuto a firmar el acuerdo de transferencia del poder después de su firma por cinco funcionarios de su partido y cinco de los partidos de la oposición, pero en otros lugares.

Miles de seguidores de Saleh salieron a las calles de la capital Sanaa el domingo y comenzaron a bloquear calles en apoyo a su presidente.

Rodearon la embajada de los Emiratos en Sanaa para impedir que los miembros de la mediación, incluyendo al jefe del Consejo de Cooperación del Golfo (GCC) Abdel-Latif Al-Zayani, y los embajadores del Golfo, EE.UU., el Reino Unido, y la UE, fueran al palacio presidencial a fin de presionar a Saleh para que firmara.

Los llevaron en un helicóptero militar a la oficina presidencial donde cinco funcionarios del partido de Saleh firmaron, pero no él mismo. La oposición había firmado el acuerdo un día antes.

Saleh quería que los dirigentes de la oposición fueran a verlo. “¿Cómo podemos trabajar con ellos durante un mes? ¿Por teléfono? ¿A quién tomarán juramento?” preguntó Saleh. “Si quieren una guerra civil, los enfrentaremos con todos los medios y serán responsables del derramamiento de sangre”, agregó.

Después del retorno a la capital saudí del jefe del GCC, Al-Zayani, los ministros del GCC, que estaban en una reunión urgente en Yemen, llamaron a las partes en conflicto a ser más pacientes para evitar una guerra.
Arabia Saudí, que dirige la mediación instó a Saleh a firmar lo antes posible y dijo que Al-Zayani volverá a Sanaa para completar su trabajo. Esperan que Saleh termine firmando este domingo si se ha de contener la actual pequeña guerra.
EE.UU. y la UE instaron a Saleh a cumplir su promesa y firmar, que implemente el acuerdo y entregue el poder. Después de lo que sucedió el domingo, estadounidenses y europeos insinuaron otras opciones, incluidas sanciones, si Saleh no entrega el poder pacíficamente.

Un periodista yemení resultó herido por las fuerzas de Al-Ahmar aunque el portavoz Abdel-Kawee Al-Kaisi dijo que cuando el ejército y las fuerzas de seguridad de Saleh trataron de atacar el palacio de Al-Ahmar en Al-Hasaba solo se estaban defendiendo. “Lo que pasó hoy tuvo lugar después de una larga serie de actos provocativos de los baltega (matones) de Saleh”.

El multimillonario Hamid Al-Ahmar, que está acusado de orquestar y financiar las protestas contra Saleh que ya duran cuatro meses, se ha estado preparando para la presidencia desde 2006 cuando llamó públicamente a una revolución contra el presidente después de la derrota de su candidato, Faisal bin Shamlan, en la disputada elección, frente a Saleh.

Algunos de los manifestantes contra Saleh descartan las crecientes tensiones como una conspiración de Saleh y sus seguidores para distraer la atención de la sublevación popular. “Lo que sucede es solo un juego de Saleh parara presentar el conflicto como si fuera entre él y la familia de Al-Ahmar y no entre Saleh y todo el pueblo”, dijo Ameen Arrabyee, uno de los principales manifestantes de la sentada en la plaza de la Universidad de Sanaa.

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Fuente: http://weekly.ahram.org.eg/2011/1049/re9.htm

sábado, 12 de febrero de 2011

Miles de yemeníes gritan: “Ayer Túnez, hoy Egipto, mañana Yemen”




Saturday 12 february 2011

Miles de yemeníes gritan: “Ayer Túnez, hoy Egipto, mañana Yemen”

Las manifestaciones se celebraron en el contexto del llamado ‘Viernes de Furia’,

una jornada de movilizaciones en Abyan, Aden y Al Dhalee

Internacional | 12/02/2011 – 09:45h
Madrid (Europa Press).- Miles de personas se manifestaron ayer viernes en una plaza deSanápara celebrar el derrocamiento del presidente de Egipto, Hosni Mubarak, y para cantar lemas como “Ayer Túnez, hoy Egipto, mañana Yemen“.
El presidente yemení, Alí Abdulá Salé, se reunió anoche con la cúpula militar y política, pero, de momento, el Gobierno se ha limitado a expresar este sábado su “respeto” a las decisiones del pueblo egipcio y a apoyar “la estabilidad, el progreso y el desarrollo”.
La concentración de Saná -que según Human Rights Watch (HRW) fue reprimida por hombres vestidos de paisano, armados con “cuchillos y palos” y que actuaban a las órdenes de las fuerzas de seguridad- coincidió con la celebración de un ‘Viernes de Furia‘ por parte de los independentistas en el sur del país.
Según los datos de Human Rights Watch, que contaba con representantes sobre el terreno, la manifestación de Saná comenzó justo después de conocerse la dimisión de Mubarak. Varios activistas independientes yemeníes habían convocado una vigilia para celebrar los acontecimientos y cientos de estudiantes, académicos, activistas y otras personas se concentraron frente a la universidad.
Los asistentes, cuyo número superaba el millar, empezaron a cantar: “El pueblo egipcio ha derribado a Mubarak” y “Larga vida al pueblo egipcio”. Posteriormente, los lemas empezaron a centrarse en el Gobierno yemení, con frases como “Ayer Túnez, hoy Egipto, mañana será Yemen la que abra la prisión” o “El pueblo quiere la caída del régimen”.
Una multitud se manifestó durante una hora desde la universidad hasta la Embajadda de Egipto y se encontró en el trayecto con numerosos soldados, sin que se registraran incidentes.
No obstante, hacia las diez y media de la noche, dos horas después del comienzo de las movilizaciones, empezaron a llegar varios camiones con soldados fuertemente armados.
Según Human Rights Watch, los manifestantes fueron inmediatamente reprimidos por “cientos de hombres armados con cuchillos, palos y fusiles de asalto”, mientras las fuerzas de seguridad “permanecían paradas”.
“En solo una hora, los más de mil manifestantes fueron expulsados de la plaza y al menos diez de ellos fueron detenidos por las fuerzas de seguridad”, denunció la organización en un comunicado.
Human Rights Watch fue testigo de “cómo al menos diez camiones del Ejército transportaron a hombres vestidos de paisano a la plaza Tahrir de Saná”, en la que se manifestaban alrededor de un millar de personas, y de cómo “cientos de hombres, coordinados por agentes de seguridad vestidos de uniforme, atacaron a los manifestantes antigubernamentales con cuchillos y palos y obligaron a la mayoría a huir”.
La agencia estatal SABA informó este sábado de que el Gobierno ha expresado su “respeto” al pueblo egipcio y su confianza en la capacidad de gestión del Consejo Supremo del Ejército, que ha asumido el proceso de transición en Egipto.
Asimismo, ha mostrado su deseo de estrechar sus relaciones con el país norteafricano “en todo aquello que lleve a la estabilidad, el progreso y el desarrollo”. Alí Abdulá Salé se reunió ayer viernes por la noche con los principales dirigentes militares y políticos, pero todavía no se ha emitido ningún comunicado oficial sobre este encuentro.
Salé, un fiel aliado de Estados Unidos en la lucha contra Al Qaeda, gobierna el país desde hace 32 años. La semana pasada prometió que abandonaría el cargo cuando concluyese su actual mandato presidencial, en 2013.
La oposición aún no ha respondido a su llamamiento para que se una con el mandatario en un gobierno de unidad nacional. Yemen es uno de los países más pobres del mundo árabe, con unas tasas de desempleo que superan el 40 por ciento.
Aparte del movimiento separatista del sur, el Gobierno se enfrenta a la rebelión del norte y al auge de Al Qaeda en las provincias del sur y el este. Inspirados por Túnez y Egipto, muchos yemeníes han tomado estos últimos días las calles en las principales ciudades en contra de las medidas políticas y económicas de su Gobierno.
Cientos de licenciados universitarios se concentraron el pasado jueves en el exterior de la Universidad de la capital, Saná, para pedir al Gobierno que resuelva sus problemas de desempleo. Miles de personas se manifestaron ayer viernes para reclamar la independencia del sur de Yemen.
Las manifestaciones se celebraron en el contexto del llamado ‘Viernes de Furia’, una jornada de movilizaciones organizadas en las provincias sureñas de Abyan, Aden y Al Dhalee por el Movimiento del Sur expresamente inspiradas por las exitosas movilizaciones populares de Túnez y Egipto.
En estas concentraciones se produjeron pocos incidentes, según informaron las autoridades, citadas por la agencia china Xinhua.
El norte y el sur se unificaron en 1990, tras un acuerdo entre el Congreso General Popular y el Partido Socialista Yemení. Sin embargo, el acuerdo fracasó, lo que condujo a una crisis entre los dos aliados que se convirtió en una guerra civil en 1994.
En estas circunstancias, el Gobierno de Yemen anunció ayer viernes la creación de 60.000 empleos en 2011 para los licenciados las universidades, según informó la oficial agencia noticiosa Saba. La medida fue aprobada expresamente por el presidente, Alí Abdulá Salé”.
Según el viceministro de Servicio Civil y Seguridad Social, Nabil Shamsan, este plan de creación de empleos es la tercera fase de una estrategia nacional para incrementar los salarios, que será puesta en práctica a finales de febrero.

Por noticias-alternativas.redacción - Publicado en: PORTADA - Comunidad: Beautiful World 
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domingo, 30 de enero de 2011

YEMEN TRATA DE CONTENER EL DESCONTENTO POPULAR


YEMEN TRATA DE CONTENER EL DESCONTENTO POPULAR

EL PUÑO ARABE


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El partido gobernante aboga por el diálogo con la oposición

PÚBLICO SANÁ 30/01/2011 00:00

Una revuelta, la de Egipto, que llega sólo dos semanas después de la caída de Ben Ali en Túnez. Los altercados se están propagando tan rápido que casi no ha dado a tiempo a analizar que está pasando y por qué el Magreb es un polvorín. El país que puede seguir la revuelta es Yemen.

Todo comenzó en Túnez el 17 de diciembre, en un pequeño pueblo en el que un joven en paro y que ante su situación se inmola a lo bonzo.

Paralelamente y por esas fechas se producen protestas por la situación social en Argelia, Marruecos, Libia o Mauritania.
La mecha se extiende por el norte de África hasta llegar a Egipto donde estamos viviendo un movimiento de protesta contra Hosni Mubarak que lleva más de tres décadas en el poder.

Conatos de revuelta se han producido en todo Oriente Próximo en países como Siria, Jordania, Arabia Saudí y en Yemen.

Es en este pequeño país, pobre y con el líder que más tiempo lleva en el poder de los países musulmanes tras el libio Gaddafi donde se produce el caldo de cultivo para continuar con las revueltas.
De continuar esta situación, todo apunta a que a Alli Abdullah Saleh no le sucederá su hijo y heredero.

Partidarios del Gobierno acudieron ayer a enfrentarse a los opositores. REUTERS

PARTIDARIOS DEL GOBIERNO ACUDIERON AYER A ENFRENTARSE A LOS OPOSITORES. REUTERS

En un intento de evitar que Yemen siga el camino de Túnez y Egipto, el partido en el poder abogó ayer por el diálogo con la oposición, después de que docenas de manifestantes pidieron ayer la salida del presidente Alí Abdulá Saleh, que lleva en el poder desde 1978, y se enfrentaron a partidarios del Gobierno y a policías vestidos de paisano.

Los manifestantes, muchos de ellos periodistas yemeníes, trataron de acudir a la embajada egipcia en Saná, en un gesto de solidaridad con las protestas que han hecho temblar las calles del mayor país árabe. “Alí, vete, vete” o “El pueblo quiere la caída del régimen”, cantaban los manifestantes.

No hubo víctimas mortales en la protesta, si bien la activista Tawakel Karman denunció que un miembro de las fuerzas de seguridad vestido de civil trató de atacarla con una daga y un zapato, pero fue frenado por otros manifestantes.

Karman, que ha liderado varias de las convocatorias de los últimos días, pidió que el próximo jueves 3 de febrero se celebre en todo Yemen el “Día de la Ira”.

Fue la última de las protestas que sacuden Yemen desde hace una semana. Aunque el viernes fue un día tranquilo, el jueves fueron 16.000 los yemeníes que salieron a la calle reclamando cambios radicales.

El partido gobernante, el Congreso Popular General, trató ayer de aplacar las protestas.
“Pedimos a todos los partidos políticos que trabajen para hacer del diálogo un éxito y para preparar las próximas elecciones”, indicó un comité del partido, según una agencia oficial de noticias citada por Reuters.

EL PAÍS ÁRABE MÁS POBRE

En Yemen, el país más pobre de la península Arábiga, más del 40% de la población vive con menos de dos dólares al día y el 35% está desempleado.

El presidente Saleh lleva 33 años en el poder y fue reelegido en 2006 para un nuevo mandato de siete años, pero si se aprueba una enmienda a la Constitución que ha sido planteada en el Parlamento, podría detentar de por vida la jefatura del Estado.
Las actuales protestas parecen ser en parte una reacción al intento del Congreso Popular General de enmendar la Carta Magna.

El partido dio marcha atrás la semana pasada para calmar el descontento popular y dejó caer la idea alternativa de limitar el cargo presidencial a dos mandatos de cinco o siete años.

En la masiva manifestación del pasado 27 de enero, convocada por los principales partidos de la oposición yemení, miles de personas exigieron al presidente Alí Abdalá Saleh que no reforme la Constitución para presentarse a una nueva reelección.
“No a lareelección, no a la sucesión” fue uno de los eslóganes más coreados en la marcha.
Saleh es un aliado clave de Washington en la lucha contra la rama yemení de Al Qaeda, vinculada a la somalí.

UNO DE LOS PAÍSES MÁS POBRES DEL MUNDO

YEMEN SE SUMA A LAS REVUELTAS EN EL MUNDO ÁRABE Y PIDE UN CAMBIO DE RÉGIMEN



  • Con las revueltas de Túnez y Egipto como ejemplo, miles de personas exigen en Saná la renuncia del presidente



  • REPÚBLICA/AGENCIAS | SANÁ (YEMEN)PUBLICADA EL 27-01-2011

    INSPIRADOS EN LAS REVUELTAS DE TÚNEZ Y EGIPTO, MILES DE PERSONAS SE MANIFESTARON HOY EN LA CAPITAL DE YEMEN, SANÁ, CONVOCADAS POR LA OPOSICIÓN, PARA PEDIR LA RENUNCIA DEL PRESIDENTE ALI ABDALLAH SALEH, EN EL PODER DESDE HACE 32 AÑOS.

    “EL PRESIDENTE TUNECINO SE FUE DESPUÉS DE 20 AÑOS, 30 EN YEMEN SON SUFICIENTES”, SE LEÍA EN ALGUNOS CARTELES, EN ALUSIÓN A LA REBELIÓN QUE ACABÓ CON LA SALIDA EN TÚNEZ DEL PRESIDENTE ZINE EL ABIDINE BEN ALI EL PASADO 14 DE ENERO.

    La oposición convocó a varias manifestaciones en la capital, según los organizadores. La mayor se llevó cabo junto al campus de la Universidad de Saná. “Rey Abdullah, aquí tenemos a Ali Abdullah”, gritaron los manifestantes en alusión al rey saudí, Abdullah bin Abdulaziz, que dio refugio al derrocado presidente de Túnez.

    “La gente quiere un cambio de presidente. No a la extensión (de su mandato). No al poder hereditario”, corearon. El presidente Ali Abdala Saleh, en el poder desde 1978, fue reelecto en setiembre de 2006 para un nuevo mandato de siete años.

    Las revueltas que se vienen sucediendo en el mundo árabe comenzaron semanas atrás en Túnez, cuando un vendedor se quemó a lo bonzo luego de que la policía no lo dejara trabajar aduciendo que carecía de permiso laboral. Su caso motivó violentas protestas que terminaron con la destitución y fuga de Ben Ali.

    Egipto también es desde hace dos días un hervidero, con manifestaciones en varias ciudades para exigir la renuncia del presidente Hosni Mubarak, en el poder desde hace 30 años.

    Todas estas marchas reclaman por el enorme desempleo, una mayor libertad y el fin de un régimen considerado corrupto que ahoga cualquier oposición política.
    Conflicto de Yemenyemen conflicto

    EnYemen se superponen dos conflictos: el que enfrenta al gobierno con la guerrilla huthi, de religión chií-zaidí, en el norte del país, y las revueltas en la región de Adén, motivadas por el escaso desarrollo del antiguo Yemen del Sur.

    Durante siglos, el interior de Yemen estaba dominado por tribus dirigidas por imanes de la orientación zaidí, una rama del islam chií, a veces bajo soberanía del Imperio Otomano. 

    A partir de 1839, Adén y la costa meridional formaban una colonia británica.
    Tras la retirada de las fuerzas otomanas en 1918, el imán zaidí de Saná constituyó el reino mutawakilí de Yemen. 

    En 1962, un golpe de estado republicano suscitó una guerra civil que duró hasta 1970, con las fuerzas republicanas apoyadas por tropas egipcias y las monárquicas financiadas por Arabia Saudí. 

    Terminó con la victoria republicana.

    A partir de 1963, dos guerrillas socialistas se sublevaron contra el poder colonial británico en el sur. Forzaron la retirada inglesa en 1967 y declararon una república que dos años más tarde tomó un rumbo marxista, aliada de Rusia, China y Cuba. 

    Tras dos décadas de negociaciones, ambos países —el sur socialista, con un bajo nivel de vida, el norte tribal, conservador y más rico— se unificaron en 1990.
    Cronología
    1630 Un imán zaidí expulsa la administración otomana del interior de Yemen y funda un estado independiente.
    1839 Gran Bretaña crea el Protectorado de Aden, con influencia sobre las zonas meridionales de Yemen.
    1872 Tras la fragmentación del imanato zaidí, el Imperio Otomano recuperael interior y convierte Saná en capital de la zona.
    1904 El Imperio Otomano y el Británico acuerdan el trazado de la frontera entre las regiones que dominan.
    1918 El imán zaidí Yahia Mohamed declara independiente la zona otomana de Yemen.
    1926 Yemen del Norte, bajo el imán Yahia, adopta el nombre de Reino Mutawakalí de Yemen.
    1962 Un golpe de estado republicano derroca a Mohamed Badr, nieto de Yahia, en Saná. Se inicia una guerra civil. El bando republicano recibe apoyo de Egipto y el monárquico, de Arabia Saudí.
    1963 Dos guerrillas socialistas inician ataques contra las fuerzas británicas en Aden.
    1963 Gran Bretaña se retira. Aden se proclama capital de la República Popular de Yemen del Sur.
    1969 Egipto y Arabia Saudí retiran sus apoyos a la guerra civil en el Norte. El bando republicano se mantiene en el poder en Saná.
    1970 Yemen del Sur inicia un rumbo marxista y se llama República Democrática Popular de Yemen.
    1978 Alí Abdulá Saleh, zaidí, asume la presidencia de Yemen del Norte.
    1986 Una lucha entre diferentes alas del partido único debilita el gobierno de Yemen del Sur.
    1990 Tras años de negociaciones, Norte y Sur se unifican, con Saleh como presidente.
    1994 El descontento en Aden estalla en violencia. Yemen del Sur se declara independiente. El ejército del norte invade la zona y restablece la unidad.
    2004 El líder eligioso zaidí Husein Badredin Huthi se subleva contra el gobierno en la zona norteña. Muere en combate.
    2007 El gobierno y los insurgentes del clan Huthi acuerdan un tregua.
    2008 Estalla una nueva ronda de combates cerca de Saná.
    2009 Se recrudecen las revueltas en Aden contra el gobierno de Saná. Nuevos combates en Sadá.

    Poco después, una serie de asesinatos políticos en el sur fueron atribuidos a islamistas radicales financiados por el norte; en protesta, el sur volvió a declararse independiente. Estalló una guerra civil de dos meses que terminó con la victoria del norte, apoyado por ex yihadistas afganos, y la reunificación del país.

    En junio de 2004, un nuevo conflicto estalló en la frontera norte: el clérigo chií-zaidí Husein Badredín Huthi, dirigente de un movimiento fundamentalista llamado Juventudes Creyentes, se sublevó contra el poder central. 

    El gobierno le acusa de querer imponer una ideología integrista para colocar de nuevo un imán al frente del estado, mientras que sus seguidores lo niegan y ponen el acento en criticar la política exterior de Yemen, favorable a Estados Unidos. 

    A veces se describe erróneamente como un conflicto religioso de suníes contra zaidíes; en realidad, gran parte de la población —entre el 25 y el 40%— son zaidíes, entre ellos muchos altos cargos y el propio presidente yemení, Alí Abdalá Saleh.

    Husein Huthi murió en combate en septiembre de 2004. 

    Desde entonces el movimiento está dirigido por su hermano Abdelmalik Huthi. Hubo combates esporádicos en 2005 y 2007. 

    En febrero de 2008, gobierno y rebeldes firmaron una tregua en Doha. 

    No duró: en abril volvió a haber combates y se registraron escaramuzas incluso cerca de la capital Saná. Las fuerzas gubernamentales cercaron varias aldeas que supuestamente ofrecían refugio a los sublevados. 

    En julio, Saná anunció una tregua unilateral, pero en marzo de 2009, las tensiones volvieron a subir y se registran incidentes que causaron la muerte de al menos 6 soldados. En agosto, una nueva ronda de combates incluía ataques aéreos.

    Desde 2004, los tiroteos se han cobrado más de mil muertos, unos 700 en el bando gubernamental y varios centenares entre los rebeldes. El gobierno yemení acusa a Irán de mover los hilos del conflicto para colocar una cabeza de puente chií en la Península Arábiga, algo que Teherán niega.

    Aden

    En abril de 2008 estallaron además protestas en Aden, que se saldaron con un soldado muerto y 200 detenidos. 

    La sensación de estar abandonado por el gobierno central y no recibir inversiones —el nivel de vida en el sur es mucho más bajo que en el norte, pese a una mayor alfabetización— fortalece los movimientos que piden volver a la independencia. 

    En abril de 2009, las revueltas volvieron a intensificarse y murieron 16 personas, entre ellos 5 policías. La celebración anual del día de la reunificación trajo más protestas en Aden y causó tres muertes. En junio y julio continuaron las protestas, las detenciones masivas y muertes ocasionales.

    Un tercer aspecto conflictivo es el ocasional secuestro de trabajadores o turistas europeos o americanos por parte de varias tribus yemeníes
    . 
    Normalmente no tienen motivos ideológicos sino que utilizan a los extranjeros como moneda de cambio para conseguir mejorías económicas en su zona o la liberación de familiares detenidos.
     Casi siempre se resuelven sin violencia y habitualmente, los secuestrados reciben un trato correcto.